
Pintura de pisos
El trabajo que más nos piden. Quedamos cuando te venga bien y la visita no cuesta nada.
Pintar pisos y viviendas
Vivienda, zonas comunes de comunidad, comercio, despacho y nave, más lacados, alisado de gotelé y papel pintado. En cada página te contamos qué incluye el trabajo, qué decide los plazos y qué miramos cuando vamos a verlo.
Trabajamos para particulares, comunidades y empresas en Orkoien, en los concejos de las cendeas de alrededor y en el resto de la comarca. Entra en el que te interese y verás qué incluye, qué decide los plazos y cómo se organiza. En todos hacemos lo mismo: quedamos, vamos a verlo y te preparamos el presupuesto. Ni la visita ni el presupuesto tienen coste.

El trabajo que más nos piden. Quedamos cuando te venga bien y la visita no cuesta nada.
Pintar pisos y viviendas
Casa entera dentro y fuera, con el interior y el exterior desglosados por separado.
Pintar chalets y adosados
Exteriores completos, con la preparación desglosada aparte de la pintura.
Pintar fachadas
El complemento natural de pintar la casa, y casi siempre se hace en el mismo encargo.
Lacar puertas y armarios
Paredes lisas de verdad. El precio depende de si es temple o plástico, y eso se comprueba en casa.
Quitar gotelé y alisar
El paso siguiente a dejar la pared lisa. Miramos el soporte antes de que compres nada.
Colocar papel pintado
Nos pasamos a la hora que menos moleste y el trabajo se hace con el local cerrado.
Pintar locales comerciales
Presupuesto por partidas y por escrito, para que se pueda votar sin que nadie lo interprete.
Pintura de zonas comunes
En diáfano manda el techo y la altura. En despachos, el número de estancias y el cableado.
Pintar oficinas y despachos
La cocina impone condiciones que ningún otro local tiene. Se planifica entera antes de entrar.
Pintar bares y restaurantes
Aquí lo difícil no es pintar, es vaciar. Se hace por sectores y con calendario avisado.
Pintar garajes
Visita técnica obligada y plan por fases. La parada manda sobre todo lo demás.
Pintar naves industrialesLo decimos aquí para no repetirlo en cada página. En pintura, el precio no lo deciden los metros: lo decide el estado del soporte, y eso se mira con la luz de lado y a veces se toca. En una fachada hay que golpear el revoco para oír si suena hueco; en un gotelé hay que mojar y rascar para saber si es temple o plástico; en una nave hay que medir la altura real. Ninguna de esas tres cosas se aprecia desde el salón, y las tres pueden duplicar el trabajo.
Como trabajamos en la zona, quedar no obliga a montar ningún viaje: la visita se hace pronto, es corta y no cuesta nada. Y si quieres ir adelantando, mándanos antes unas fotos y los metros aproximados y llegamos con los deberes hechos.
Dinos qué hay que pintar y en qué pueblo estás, y quedamos para verlo cuando te venga bien.